⭐⭐⭐

Aunque promete una biografía, o yo esperaba una biografía, es más bien el fragmento de una: el recuento de los años que Ibargüengoitia dedicó al teatro, antes de hacerse novelista. Fueron años clave, sin duda, años formativos, y ayudan a entender muchos rasgos de su obra, pero es un poco anticlimático que el libro termine abruptamente justo cuando el biografiado se decide por la narrativa y su carrera literaria despega realmente. La investigación de Leñero es juiciosa, pero abusa de una fuente, las cartas cruzadas con Rodolfo Usigli, hasta el punto en que el libro parece ser sobre esa relación de maestro y discípulo.
