Leído: 5/1/26
⭐⭐⭐⭐⭐

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Johannes Kepler vivió 59 años (1571-1630); Banville se concentra en los últimos 30 años, desde su primer matrimonio y su exilio en Praga para trabajar con Tycho Brahe, hasta su ascenso como matemático imperial de Bohemía y su excomunión. Como biografía, el libro es riguroso y está muy bien investigado; se nota que Banville estudió en serio la obra de Kepler. Como ficción, es una lección sobre creación de personajes y atmósferas. Uno se levanta del libro impregnado del olor de las tabernas y las caballerizas, con la imagen precisa de las guerras religiosas y los mecenazgos palaciegos. Y Kepler, con todas sus contradicciones, se queda en la memoria como un conmovedor idealista, un genio obsesionado por la armonía geométrica, que encuentra en cada detalle, como un poeta.











