⭐⭐⭐

Son textos cortos, entre la crónica y el ensayo, atravesados siempre por la prosa poética. Un libro chiquito, como muy bien los llamó Tamara Kamenszain. Hay textos bellísimos sobre árboles, fuentes o mapas, que siguen el devaneo de los recuerdos de Bello yendo y viniendo como olas. Hay un texto muy bueno sobre la fuerza de las historias, "Un círculo que se cierra", que es mitad fábula y mitad parábola. El aire de la escritura es nostálgico, y en general le favorece, aunque por momentos se trata de recuerdos tan locales, tan íntimos, que cuesta mucho conectar con ellos. Y luego está el esnobismo, asomando aquí y allá como un interlocutor impertinente: Bello presumiendo de sus viajes o de sus amigos como si no notara que los lectores lo notamos; cada vez que uno sale de ahí el libro es un poco más olvidable.
