⭐⭐⭐⭐

Son 42 cartas escritas por Flaubert entre 1846 y 1874. Un poco más de la mitad están dirigidas a Louise Colet. Tabarovsky las escogió entre la extensa correspondencia de Flaubert por incluir comentarios extensos o importantes sobre el ejercicio de la escritura. Como no podía ser de otro modo, son cartas agudas, irónicas, a veces brutalmente honestas, y las reflexiones sobre la escritura son casi todas geniales, sorprendentemente vanguardistas: muchas de sus ideas sobre el estilo prefiguran a las de Susan Sontag un siglo después. Si uno se dedica a cazar citas, el libro está poblado de aforismos. Todo eso está muy bien pero, como es una selección tan pequeña, queda uno con la impresión de que faltó algo, quizá una introducción más completa, algún aparato crítico, notas, estudios, textos adicionales sobre el contenido de las cartas o su contexto, mejor dicho, lo teórico de la correspondencia teórica.
