⭐⭐⭐⭐

Una biografía bien documentada y bien escrita. Las autoras la estructuraron en capítulos temáticos, no necesariamente cronológicos, como extensos pies de página a las conversaciones que tuvieron con Parra en 2013; también hablaron con sus hermanos, sus hijos, sus editores, con los amigos y enemigos que aún vivían por esos años; y leyeron otras biografías y correspondencias y diarios y notas de prensa. Ese juicioso trabajo de reportería e investigación le da un estilo coral a la biografía, que por momentos parece también una biografía familiar, la de los Parra, sobre todo Violeta. La figura compleja de Nicanor se revela sobre el fondo como la de un genio lleno de contradicciones, que incluso busca y celebra las contradicciones. Quien espere un panegírico se va a llevar una desilusión: la disección es minuciosa, y entre las provocaciones estéticas y los aforismos surge un Nicanor odioso, mezquino, vanidoso. Esto no es culpa de la biografía, y más bien es su virtud, pero terminé el libro con ganas de leer a Gonzalo Rojas.
