⭐⭐⭐

Me sigue costando calificar libros de cuentos. Muy pocos tienen un centro o un eje que articule o justifique el conjunto. En este caso hay una cierta constante de alienación urbana, apartamentos, personas solitarias, situaciones cotidianas que se vuelven absurdas con un pequeño giro. Pero no es suficiente; hay cuentos muy malos como "Tantas veces criminal" o "Carta a una niña" que encontraron su camino hasta el libro. Curiosamente son los mismos cuentos en los que Olmos intenta algo distinto a la ironía o el absurdo y busca el misterio o la trascendencia. Pero en lo que es bueno Olmos es en el comentario ingenioso y la caricatura sutil; de hecho, los cuentos buenos son divertidos, a veces sacan una carcajada, y eso siempre se agradece, pero los mejores, como "Love performance" y "La botella", dejan también una reflexión al final de la sonrisa.
