El gatopardo

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Leído: 11/10/26
⭐⭐⭐⭐⭐

El príncipe de Salina, don Fabrizio, es testigo de las transformaciones que la revolución de 1860 y la unificación italiana operan en Sicilia, en sus feudos, en su familia y, sobre todo, en sí mismo. La novela lo sigue por dos décadas hasta su muerte, y todavía sigue a sus hijas tres décadas más para mostrar el giro completo de la sociedad siciliana entrando al siglo XX. Es por lo tanto un enorme cuadro histórico, pero más que los hechos retrata las ideas. Con todo, es injusta la fama de una frase que aparece temprano en la novela, cuando Tancredi, el sobrino predilecto de don Fabrizio, decide unirse al ejército revolucionario: "todo debe cambiar para que nada cambie". Sería un error reducir esta novela, muchísimo más compleja, a esa fórmula oportunista. De hecho, don Fabrizio nunca lo acepta así, y la novela es especialmente sobre la resistencia del príncipe a entrar en un nuevo mundo. El gran acierto de Lampedusa es esa exploración profunda del carácter de don Fabrizio, que cierra magistralmente con el balance de su vida en el penúltimo capítulo. Por sí solo, ese capítulo le vale cinco estrellas al libro, incluso si la admiración del narrador por el personaje, y el desprecio por su contraparte, don Calogero, amenaza por momentos con la caricatura.